jueves, 4 de junio de 2009

Inversionistas extranjeros retiran 14,650 mdd en bonos del gobierno


°En ocho meses salió uno de cada 2 dólares depositados en esos papeles, según el BdeM

°Representa más del doble del ingreso de recursos al país en 2008 por nuevos proyectos de IED

°Constituye una de las causas de la devaluación del peso frente al dólar a partir de septiembre

Roberto González Amador

En un periodo de ocho meses, inversionistas extranjeros retiraron prácticamente uno de cada dos dólares que tenían depositados en bonos de deuda emitidos por el gobierno federal que se negocian en el mercado financiero local, indicó información del Banco de México (BdeM).

La corrida, superada sólo por la registrada durante la crisis de 1995, implicó un retiro de inversión extranjera en bonos gubernamentales por 14 mil 650 millones de dólares entre septiembre de 2008 y abril de 2009, de acuerdo con indicadores del banco central sobre inversión extranjera en papeles del gobierno federal.

En abril pasado, la inversión foránea en bonos del gobierno fue de 17 mil 978.4 millones de dólares, 45 por ciento menos que el saldo reportado en agosto de 2008, lo que en la práctica significó el retiro de uno de cada dos dólares depositados por inversionistas foráneos en bonos del gobierno.

Para efectos comparativos, el retiro de capitales de extranjeros en bonos de la deuda pública fue más del doble del ingreso de recursos al país en 2008 por nuevos proyectos de inversión extranjera directa (IED), que sumaron 6 mil 905 millones de dólares, indicaron los datos del banco central.

En el retiro de recursos de inversionistas extranjeros que tenían posiciones en papeles de deuda interna gubernamental se halla una de las causas de la devaluación del peso frente al dólar ocurrida a partir de septiembre de 2008. Los títulos de la deuda interna federal están denominados en pesos, y si un inversionista foráneo decide transferirlos fuera del país debe antes convertirlos en dólares, que adquiere en el mercado local.

La emisión de deuda en el mercado local es un mecanismo al que recurre el gobierno para obtener financiamiento y está representada por la colocación de Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes); Udibonos, instrumento con valor indexado a la inflación; Bonos y los llamados Bonos de Protección al Ahorro (BPAs), relacionados con el pago del rescate bancario de 1995.

A finales de agosto de 2008, cuando el tipo de cambio era de 10.28 pesos por dólar, la inversión extranjera en bonos de la deuda interna gubernamental se situó en 32 mil 628.6 millones de dólares, el monto más alto registrado en los últimos 15 años, periodo para el que el Banco de México reporta información.

A partir de ese mes y conforme la especulación y el retiro de capitales de los mercados en desarrollo golpeaban el valor de las monedas de la mayoría de países emergentes, la salida de inversionistas en México adquirió una magnitud mayor.

Los datos del Banco de México muestran que en septiembre de 2008 la inversión extranjera en bonos gubernamentales se redujo en 3 mil millones de dólares; en octubre, cuando el tipo de cambio ya superaba los 13 pesos por dólar, los inversionistas foráneos en títulos del gobierno retiraron recursos por 7 mil 137 millones de dólares; y otros 2 mil 800 millones de dólares en los siguientes dos meses.

El año pasado cerró con una inversión extranjera en bonos del gobierno de 19 mil 175.6 millones de dólares, cantidad que fue inferior en 5 por ciento a la registrada en diciembre de 2007. En el transcurso de este año, la tendencia al retiro de inversionistas extranjeros de los papeles gubernamentales no ha variado.

Entre diciembre de 2008 y abril de 2009, último mes para el que existe información del Banco de México, inversionistas extranjeros han retirado de este mercado otros mil 197 millones de dólares.

Los 14 mil 650 millones de dólares en que inversionistas extranjeros redujeron su participación en el mercado de deuda gubernamental entre agosto de 2008 y abril de 2009 equivalen a 63 por ciento de los 23 mil 193 millones de dólares que, en el mismo periodo, el banco central ha utilizado de la reserva internacional de divisas para subastarlos entre la banca privada y proveer así de liquidez al mercado cambiario para contener una mayor devaluación del peso.

viernes, 22 de mayo de 2009

México en riezgo de quiebra, aseguran en Europa





Dinero
Enrique Galván Ochoa

Al mismo tiempo que Inegi acusaba ayer el desplome de la economía en el primer trimestre del año, (el segundo trimestre se anticipa peor por la fantasmal epidemia), el principal diario financiero de Alemania, Handesblatt, anunciaba que México se encamina a la quiebra. Esta publicación –asociada en contenidos a The Wall Street Journal– es el espejo de lo que piensan los hombres de negocios. Contrasta con el optimismo de Julio de Quesada, titular del Consejo de Empresas Globales, quien anunció ayer ante Felipe Calderón que un grupo de trasnacionales –no dijo cuáles– invertirán 6 mil 300 millones de dólares este mismo año para crear 27 mil 300 empleos directos e indirectos. La próxima Navidad veremos si cumplieron. Dice Handesblatt: “Todos los indicadores económicos van en picada. Las importaciones y exportaciones caen al nivel de 2006, las inversiones directas extranjeras bajan al de 1999. Las transferencias del extranjero –petróleo y turismo– están a la altura de 1996. El déficit en empleos será tan alto como en 1995”. Concluye que es posible que en los próximos meses se pierda el grado de inversión, lo que sería la señal para desatar una fuga de capitales masiva.

¿Puede quebrar un país?

Con todo el sombrío panorama que pinta Handesblatt, el Inegi informa que las cosas todavía están peor. Su reporte del primer trimestre del año –la información aparece desplegada ampliamente en la edición de hoy de La Jornada– confirma que de la etapa de estancamiento de los primeros años del panismo hemos pasado a un descenso en picada. ¿Puede quebrar un país? No es una empresa privada, por tanto, no aplican las reglas de una bancarrota comercial. Pero un gobierno sí puede llegar a un extremo parecido, sumamente crítico, como ocurrió en los sexenios de Ernesto Zedillo y Miguel de la Madrid. El presidente de la frágil palabra se vio forzado a suspender el pago de la deuda externa. Zedillín estuvo a punto de dejar de pagar los tesobonos, pero lo rescató –a un precio altísimo– el presidente Clinton. Ambas crisis dejaron una huella profunda, perduran las heridas. Ya entregadas las empresas estratégicas de la nación, y los bancos en manos de extranjeros, ¿con qué moneda se pagará en la crisis del calderonismo? ¿Con las penínsulas de Yucatán o Baja California?

Ganga

Resulta increíble que en estos momentos el peso se revalúe, pero se trata de una ganga electoral: ayer el público pudo comprar dólares a $12.95. En Hacienda olvidaron que al presentar en la Cámara de Diputados las bases del siguiente presupuesto dijeron que la cotización promedio de 2010 será de $14.60. Así que lo de hoy tiene la traza de una ganga electorera. De paso se llevaron al baile –ooootra vez– la mentada autonomía del Banco de México. Parece que convencieron a Guillermo Ortiz de que ayude al PAN a conseguir votos. Sólo falta que haga un espot como el de Iridia Salazar. Por cierto, ya había hecho su debut en la revista Max con unas fotos sexys. ¿Cuánto cobró entonces y ahora? Sólo por curiosidad.

La economía del país, en caída libre

Hacienda modifica su estimación a -5.5% en la actividad económica durante el año
Ixel González y José Manuel Arteaga
El Universal
Jueves 21 de mayo de 2009
finanzas@eluniversal.com.mx

La economía nacional entró de lleno en recesión en el primer trimestre del año, pues el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída de 8.2% respecto al mismo periodo de 2008, con lo que reportó su segunda baja consecutiva.

En el cuarto trimestre del año pasado el PIB decreció 1.6%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG).

En respuesta al indicador, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, informó que se ajustó la proyección económica de México, con lo cual el PIB caerá 5.5% este año.

Anteriormente, la dependencia federal estimó una contracción del PIB de 4.1%.

Para analistas económicos la actual recesión será profunda y la economía puede registrar una contracción cercana a la de la crisis de 1995, cuando el PIB cayó 6.2%.

“La economía ha acumulado dos bajas trimestrales consecutivas, a tasas aceleradas, con lo que la economía mexicana cayó en recesión”, señaló Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s economy.

Por su parte, Mauro Leos, vicepresidente regional de riesgo soberano de Moody’s, dijo que México registrará el crecimiento económico más bajo de América Latina.

En tanto, Carstens manifestó que en 2010 no se pondrá en riesgo la “estabilidad de las finanzas públicas”.

Al participar en la asamblea de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), el funcionario puntualizó que no se puede anticipar el programa económico para 2010, ya que la Secretaría de Hacienda se concentra en identificar la combinación de la política fiscal del próximo año, y aseveró que no habrá problemas para financiar la balanza de pagos.

Carstens informó que será en la segunda mitad del año cuando se presenten reformas estructurales al Congreso.

Agregó que los menores flujos de capitales privados y de inversión extranjera directa se compensarán con financiamiento externo.

Recesión todo el año

Alfredo Coutiño estimó que la recesión se extenderá a todo el año, con la mayor contracción en los primeros seis meses del año, en tanto la recuperación aparecerá hasta inicios del año entrante.

Mencionó que la economía podría contraerse 5.5% este año, al incorporar el impacto potencial del brote de influenza, que implicará una caída de 1%. “La contracción económica registrada en el primer trimestre de 2009 fue resultado principalmente de una significativa recesión industrial y una caída adicional en los servicios”.

Así, el PIB de las actividades secundarias descendió 9.9% a tasa anual. La industria manufacturera se contrajo 13.8%, la construcción 7.7%, la electricidad, agua y suministro de gas por ductos al consumidor final 3%, y la minería 1.1% anual en el primer trimestre.

José Luis de la Cruz, investigador del ITESM, señaló que un problema que se observa en el reporte del PIB es la caída superior a lo estimado en el comercio, “pues muestra que el mercado interno se contrajo fuertemente en marzo, incluso antes del problema de influenza... De momento con este dato nuestro pronóstico de -5.1% se altera en aproximadamente 0.7%”.

jueves, 21 de mayo de 2009

Carta de López Obrador




Rafael Rodríguez Castañeda
Director de la revista “Proceso”
Presente.

Una vez más sostengo que nunca he visto a Carlos Ahumada Kurtz. Es mentira su dicho de que me reuní con él en un hotel de Villahermosa. Jamás hablé por teléfono para tratar el asunto de los adeudos del PRD con Televisa. No establezco relaciones de complicidad con nadie. En pocas palabras, no soy corrupto. Justo por esa razón, la mafia del poder y del dinero que domina en el país ha querido destruirme: primero con los escándalos de los videos, luego con el desafuero y después con el fraude electoral de 2006. De todo esto he hablado tanto en mi libro La mafia nos robó la Presidencia, como en discursos y escritos posteriores.Pero independientementede lo anterior, el propósito de estas líneas es expresar mi desacuerdo con la actitud de los duendes que existen en la redacción de la revista Proceso. Obviamente, no generalizo, no incluyo a don Julio Scherer, a Carlos Monsiváis, a Miguel Ángel Granados Chapa, a Enrique Maza, a Enrique Semo, a Naranjo, ni a otros que enaltecen cotidianamente el oficio del periodismo. Mi crítica va dirigida a quienes, invocando una supuesta pluralidad, nos calumnian para complacer a la derecha. A ellos atribuyo aquella portada de Proceso (1539), durante la campaña electoral de 2006, en plena guerra sucia, donde se me inventó la afirmación “la estrategia soy yo”. De la misma manera, en marzo de este año, con motivo de la detención del director de la cárcel municipal de Cancún, Marco Antonio Mejía, acusado por presuntos vínculos con el narcotráfico, publicaron una nota bajo el título “Puma, peligrosamente cerca de AMLO” (Proceso 1688), donde lo presentan como “una persona de todas mis confianzas” y como supuesto “coordinador de mi equipo de seguridad durante la campaña de 2006”, quien manejó “información sensible”.


Otro ejemplo está en su más reciente edición (Proceso 1697), en la cual, al comentar el libro de Carlos Ahumada, se llega a decir que dicho personaje me “exhibe en actitudes poco éticas”. Subrayo estos ejemplos por tres razones básicas: porque muchos de los lectores de Proceso participan en el movimiento de resistencia que encabezo y estoy obligado a informarles. Lo hago también porque Proceso es uno de los pocos espacios que no están al servicio de la mafia, de la oligarquía que, ante la debacle del país, quiere evadir su responsabilidad sembrando la idea de que todos los políticos somos iguales. Y por último, porque no estoy dispuesto a aceptar ningún señalamiento que, sin fundamento alguno, afecte mi honestidad y mis principios, lo que estimo más importante en mi vida. Además, siempre he sostenido que nadie puede aspirar a dirigir a un movimiento de renovación sin autoridad moral y política.


Es cierto que la llamada sociedad política está podrida, pero la inmensa mayoría del pueblo de México no está enferma ni de codicia ni de odio, y muchos están participando en la transformación del país. Soy partidario de la prensa libre. Pero defenderé en todo momento mi dignidad y el derecho del pueblo a la esperanza.
Atentamente
Andrés Manuel López Obrador

http://www.proceso.com.mx/palabradelector.php?articulo=148247

miércoles, 13 de mayo de 2009

En marzo la deuda del sector público llegó a 4.5 billones de pesos: Hacienda


Juan Antonio Zúñiga y Víctor Cardoso
-Representa 40.17% del PIB, la mayor proporción desde 1990, señala la dependencia

La deuda total del sector público mexicano se elevó a 4 billones 499 mil 257.7 millones de pesos al término del primer trimestre de este año, y alcanzó una dimensión de 40.17 por ciento del producto interno bruto (PIB), debido principalmente a la menor actividad económica en el primer trimestre de 2009 y a la depreciación del tipo de cambio, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Como proporción del PIB, la deuda neta total del sector público al término de marzo de este año registró la mayor dimensión observada desde 1990, cuando su monto representó 41.90 por ciento del tamaño de la economía de hace 19 años.

La mayor magnitud de la deuda pública se vio reflejada en un mayor pago de intereses generado por la misma. Los informes de la Secretaría de Hacienda indican que en el primer trimestre del año se destinaron 42 mil 721 millones de pesos para cubrir el costo financiero del sector público, 13.7 por ciento más, en términos reales, que los recursos presupuestales utilizados para el mismo fin en los primeros tres meses de 2008.

Según el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público, un indicador que incluye las obligaciones del sector público en su versión más amplia, la deuda neta total ha tenido un incremento de un billón 134 mil 547.7 millones de pesos durante esta administración gubernamental, al pasar de 3 billones 364 mil 710 millones de pesos al inicio de este sexenio, a casi 4.5 billones de pesos en marzo del año en curso; lo que implicó un incremento de 33.7 por ciento sobre el nivel que tenía en diciembre de 2006.

Como proporción del PIB, la deuda del sector público mexicano se elevó de 31.3 por ciento de la dimensión que tuvo la economía mexicana al inicio de este gobierno, a 40.7 por ciento en marzo de 2009.

Los informes de la dependencia estiman que el desplome anual de 7 por ciento que la economía mexicana habrá resentido en el primer cuarto de este año repercutió en una elevación de 3.1 puntos porcentuales en la magnitud de la deuda neta total del sector público respecto al PIB; en tanto que la depreciación del tipo de cambio contribuyó con 0.7 por ciento al deterioro de este indicador de deuda, que en 1995, el año de la segunda mayor caída de la economía en el siglo XX, llegó a representar 39.39 por ciento del producto interno bruto.

Sólo en los primeros tres meses de 2009 la deuda neta aumentó en 167 mil 567.4 millones de pesos, según esta forma de medición oficial que agrupa a la deuda pública presupuestaria, a los recursos para financiar a los sectores privado y social, a los requerimientos financieros de los rescates bancario y carretero, y a los proyectos de inversión pública financiada por el sector privado conocidos como Pidiregas.

De acuerdo con los informes de la Secretaría de Hacienda, el saldo de los requerimientos financieros del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) ascendió a 737 mil 347.4 millones de pesos al finalizar el primer trimestre del año en curso; el de los requerimientos del Fideicomiso de Apoyo para el Rescate de Autopistas Concesionadas se ubicó en 144 mil 738.5 millones de pesos; mientras los de la la banca de desarrollo y fondos y fideicomisos andaba en 62 mil 363.6 millones de pesos.

El saldo histórico de los requerimiento internos lo sitúa la SHCP en 3 billones 258 mil 668.8 millones de pesos, que representan 29.1 por ciento del producto interno bruto al 31 de marzo de 2009. En tanto, el correspondiente a los externos los valúa en un billón 240 mil 588.9 millones de pesos, que representan 11.1 por ciento del PIB.

En cuanto a los Pidiregas, que ahora han sido reconocidos plenamente como deuda pública, su saldo conjunto al término del primer trimestre del año se redujo a 66 mil 894.7 millones de pesos, desde 926 mil 775.8 millones de pesos en que se encontraba su saldo en diciembre de 2008.


jueves, 7 de mayo de 2009

Deuda del gobierno llega a récord de $2 billones 530 mil millones


Roberto González Amador

-Sin Pidiregas equivale a 24.2 por ciento del PIB, el porcentaje más elevado desde 2003

-Cada 24 horas el Ejecutivo federal contrató 939 millones de pesos en nuevo débito interno, según datos de Hacienda y del BdeM

-Se incrementó 48.5% desde el inicio del sexenio

La deuda contratada por el gobierno federal en el mercado financiero local llegó en abril a un máximo histórico de 2 billones 529 mil 252 millones de pesos, cantidad que equivale a una quinta parte del producto interno bruto (PIB) y que representó un aumento de 48.5 por ciento respecto del saldo registrado al inicio de la actual administración federal, indicaron reportes oficiales.

En los 880 días transcurridos desde el comienzo del gobierno y hasta el 30 de abril pasado, el Ejecutivo federal contrató cada 24 horas, incluidos sábados, domingos y feriados, 939 millones de pesos en nueva deuda interna, en un entorno de caída en picada de la actividad económica, reducción de los ingresos por venta de petróleo y otros ingresos tributarios, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y del Banco de México.

La deuda pública, tanto la contratada en el mercado interno como en el exterior, ha tenido un incremento consistente en el actual gobierno, ya sea medida en su monto o respecto del tamaño de la economía.

En marzo, 32.4% del PIB

En marzo de este año, el total de la deuda –interna y externa– fue equivalente a 32.4 por ciento del producto interno bruto, mientras en diciembre de 2008 este indicador era de 21.4 y en 2007 fue de 17.4 por ciento del PIB, según datos de la Secretaría de Hacienda. En este universo se consideran los pasivos del gobierno federal, organismos y empresas y la banca de desarrollo, así como los derivados de los Proyectos de inversión de impacto diferido en el gasto (Pidiregas), que son pasivos contratados por las empresas estatales de energía para construir infraestructura.

La deuda total, sin incluir los Pidiregas, fue equivalente en marzo pasado a 24.2 por ciento del PIB, el porcentaje más elevado desde 2003.

Para efectos comparativos, en 2000, al inicio de la primera administración del PAN al frente del Ejecutivo federal, por concepto de deuda pública cada mexicano debía 23 mil 700 pesos. En la actualidad esa cifra es de 40 mil 800 pesos por persona. La cantidad no incluye el reciente préstamo por 47 mil millones de dólares que autorizó el Fondo Monetario Internacional (FMI) al gobierno, dado que esos recursos no se han utilizado.

El mayor repunte en la deuda del sector público federal ha ocurrido en los pasivos contratados en el mercado interno. En diciembre de 2006, cuando comenzó el actual gobierno, el monto de la deuda interna fue de un billón 702 mil 665 millones de pesos. Al último día de abril pasado, el monto en circulación de instrumentos de deuda interna gubernamental subió a 2 billones 529 mil 252 millones de pesos, cifra equivalente a 22 por ciento del PIB, indicaron datos del Banco de México, citados esta semana en un reporte de Banamex.

Así, desde el comienzo del actual gobierno federal y hasta el primer cuatrimestre de este año, el endeudamiento interno del sector público creció en 826 mil 587 millones de pesos, que a un tipo de cambio de 13 pesos por dólar equivale a 63 mil 583 millones de dólares, según los indicadores del banco central. Esta cantidad equivale a 4.5 veces el presupuesto anual en los programas gubernamentales de superación de la pobreza, que en 2009 sumarán 180 mil 936 millones de pesos.

La deuda interna gubernamental está representada por la emisión en el mercado financiero local de Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes), Bonos de Desarrollo (Bondes), Udibonos, un instrumento con valor indexado a la inflación, y Bonos M.

El incremento en el endeudamiento del gobierno federal ocurre en un momento en que los ingresos por exportación de petróleo, la principal fuente de recursos para las finanzas públicas, van a la baja por el ajuste en los precios internacionales del crudo. En el primer trimestre de este año, Petróleos Mexicanos acumuló una pérdida por 26 mil 997 millones de pesos, el peor desempeño de la paraestatal en su historia, en cuanto a resultados. Entre enero y marzo, el PIB tuvo una contracción de 7 por ciento, después de haber retrocedido 1.6 por ciento en el cuarto trimestre de 2008 y logrado un crecimiento en todo el año pasado de 1.3 por ciento.

En el primer trimestre de este año los ingresos petroleros del gobierno federal fueron de 186 mil 158 millones de pesos, 17.6 por ciento menos que en igual periodo de 2008. Mientras, los ingresos tributarios, derivados del cobro de impuestos federales, disminuyeron a 319 mil 599 millones de pesos, una reducción anual de 11.6 por ciento.

miércoles, 6 de mayo de 2009

AMLO, PRD y PRI critican las decisiones del gobierno al enfrentar la influenza A/H1N1

Alma Muñoz y Roberto Garduño

-Para los partidos de oposición, el mandatario trata de medrar políticamente con la situación

-López Obrador califica de torpes e improvisadas las acciones ordenadas por Calderón

Andrés Manuel López Obrador consideró ayer que el gobierno federal actuó mal y de manera apresurada ante la presencia del virus de la influenza A/ H1N1 en nuestro país. En lugar de definir primero una estrategia para conocer la dimensión del problema y controlarlo, infundieron miedo, subrayó.

Por su lado, diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Revolucionario Institucional (PRI) evaluaron que Felipe Calderón debería tener vergüenza por haber propiciado la desinformación durante la emergencia sanitaria y, con ello, generar la desconfianza de la ciudadanía, porque la mayoría de los muertos por la influenza fueron resultado de la incapacidad de las autoridades sanitarias.

Javier González Garza, Juan Guerra Ochoa y Samuel Aguilar acusaron a Calderón de tratar de medrar políticamente con la emergencia de salud pública, y calificaron de vergüenza y tristeza que no se haya presentado una autocrítica por la dependencia tecnológica de México, donde las vacunas son insuficientes y los laboratorios aún más en el entorno de desmantelamiento de las actividades de investigación científica.

En una entrevista radiofónica, el ex candidato presidencial del PRD comparó lo hecho por Calderón ante el brote de influenza, con el manejo que el panista dio al problema del narcotráfico. Entrando, entrando (a la Presidencia de la República) le pegó un garrotazo al avispero a lo tonto y generó un problema mayor.

No sabía, ni le importó, saber sobre las consecuencias que iban a ocasionar las decisiones que tomó, remarcó.

En el caso del virus tuvieron una reunión en Los Pinos –se refirió al jueves 23 de abril– y terminándola, de manera apresurada, van a la televisión y sueltan que hay una epidemia, que ya hay 20 muertos, y se desata en los medios de comunicación una alarma general. Infunden miedo y ahí están las consecuencias.

Cuando en estos casos, apuntó López Obrador, se tenía que definir una estrategia primero. Localizar bien el problema. Es evidente la improvisación en todo, nada más (hay que ver) el manejo de las cifras. La gente que sabe de esto, los especialistas, lo que recomiendan es cercar los casos, hacer la investigación a partir de los casos específicos para saber el tamaño, la dimensión del problema, controlarlo ahí. Eso lo vinieron a hacer (los del gobierno federal) hasta hace 4-5 días.

–¿Fue improvisado, por manipulación? –le preguntó el conductor.

–No, por torpeza. Es el virus de la idiotez. Calderón es muy ineficaz, muy torpe… Calderón no estaba, y ese es el problema de origen, ni siquiera para ministerio público. Entonces lo impusieron como presidente y ahí están los resultados. Da tristeza nuestro país –respondió.

–El jefe de Gobierno del Distrito Federal (Marcelo Ebrard) actuó de manera similar –le dijo el locutor.

–Él tiene una circunstancia muy especial. Él tiene que actuar independientemente de que existiera el problema. Él gobierna con mucha presión. Si él no hace nada los medios (de comunicación) se lo comen. Esa es la realidad, porque no hay que dejar de pensar en el papel de los medios de comunicación.

Por su lado, el dirigente del PRD, Jesús Ortega Martínez, envió a los embajadores en México de Argentina, Cuba, Francia y China cartas de protesta por el trato que sus gobiernos dan a los mexicanos por el virus A/H1N1.